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En el mercado estadounidense del coche eléctrico se han quitado los ruedines… Tesla sobrevivirá, ¿alguien más lo hará?

Las ventas de vehículos eléctricos en EEUU han alcanzado un nuevo hito en el tercer trimestre de 2025. Más allá de eso, el futuro es incierto para casi todos los actores de este mercado, excepto uno.

Con la desaparición de los incentivos federales para los vehículos eléctricos, el mercado estadounidense debe sobrevivir por sus propios méritos. Quién gane y quién sobreviva dependerá en gran medida de quién tenga la escala y el volumen de ventas necesarios para que sus negocios sean rentables.

Tesla ya ha alcanzado esa escala y es cómodamente rentable. La mayoría del resto de operadores del mercado de vehículos eléctricos de EEUU todavía no lo ha conseguido.

«En el negocio de la fabricación de automóviles, impulsado por el volumen, el bajo volumen es el enemigo; la rentabilidad de los vehículos eléctricos sigue siendo un sueño lejano para casi todos los fabricantes de automóviles», ha advertido recientemente Cox Automotive, un proveedor de datos del sector, en su último informe sobre el mercado de los vehículos eléctricos.

Según las estimaciones de Kelley Blue Book, de Cox, en el tercer trimestre se han vendido en Estados Unidos 437.487 vehículos eléctricos, una cifra récord. Esto supone un aumento interanual del 30% en este trimestre, lo que subraya el creciente atractivo de los vehículos eléctricos para las masas.

Sin embargo, detrás del crecimiento que reflejan los titulares se esconde una dura realidad económica: sin una escala masiva, la mayoría de los fabricantes de automóviles siguen perdiendo dinero con sus ambiciones eléctricas en Estados Unidos.

Tesla sigue siendo la excepción. A pesar de que su cuota de mercado ha bajado del 49% del año anterior al 41%, sigue dominando el panorama de los vehículos eléctricos en Estados Unidos. Solo las ventas de los modelos Y y 3 llegaron a las 168.000 unidades en el tercer trimestre, eclipsando a sus competidores.

Por el contrario, solo nueve de los aproximadamente 90 modelos de vehículos eléctricos han vendido más de 10.000 unidades en Estados Unidos durante el trimestre. La mayoría de las marcas de vehículos eléctricos tienen dificultades para vender más de 6.000 unidades al trimestre, según datos de Cox. Ese volumen es probablemente demasiado bajo para lograr economías de escala en la fabricación, las cadenas de suministro y la integración de software.

Las principales marcas, entre ellas Mercedes, Toyota y Nissan, han registrado ventas de vehículos eléctricos estables o en descenso en el tercer trimestre, a pesar de que los consumidores se apresuraron a comprar antes de que expiraran los incentivos el 30 de septiembre.

Por su parte, Volkswagen, General Motors, Honda y Hyundai han registrado un sólido crecimiento. Y a pesar de que se trate de una señal prometedora, es posible que ese volumen no sea suficiente para convertir sus operaciones de vehículos eléctricos en Estados Unidos en negocios rentables.

Por ejemplo, la división de vehículos eléctricos de Ford ha perdido 2.200 millones de dólares en la primera mitad de 2025, a pesar del aumento en las ventas. Rivian ha perdido alrededor de 1.700 millones de dólares en el mismo periodo. Por el contrario, Tesla ha registrado unos beneficios de más de 1.500 millones de dólares en la primera mitad de este año.

No es de extrañar que muchos fabricantes de automóviles tradicionales estén dando marcha atrás en sus planes de fabricar vehículos eléctricos. Si no pueden alcanzar un volumen elevado, corren el riesgo de perder dinero de forma constante. En algún momento, tienen que detener la hemorragia.

En julio, Mercedes dejó de aceptar pedidos de vehículos eléctricos en Estados UnidosStellantis ha archivado recientemente algunos de sus planes de vehículos eléctricos, junto con Porsche y Honda. Incluso Ferrari, que tiene jugosos márgenes de beneficio, ha reducido sus planes de vehículos eléctricos.

Ahora que han desaparecido los incentivos federales para los vehículos eléctricos en Estados Unidos, los analistas de Cox Automotive esperan que las ventas disminuyan en el cuarto trimestre y a principios de 2026, lo que dejará entrever si el mercado estadounidense puede sostenerse sin el apoyo del Gobierno.

Esto podría revelar qué fabricantes de automóviles tienen la capacidad de absorber las pérdidas de los vehículos eléctricos e intentar alcanzar una escala en el mercado estadounidense. Tesla ya lo ha conseguido. Muy pocas otras empresas se acercan siquiera.

«Se están quitando los ruedines», afirma Stephanie Valdez Streaty, directora de información sectorial de Cox Automotive.

La siguiente fase revelará si los fabricantes de automóviles pueden impulsar el mercado estadounidense de vehículos eléctricos basándose en los fundamentos (rentabilidad, escala e innovación) en lugar de en los incentivos.

Por ahora, Tesla es la única prueba de que, en este sector, el volumen es sinónimo de supervivencia.

Traducido por Alba Pinilla

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